¿Por qué la natación?

En primer lugar aprovecho la oportunidad para daros a todos la bienvenida a esta nueva aventura que hemos bautizado como Trainerfitness. Mi nombre es Alfonso Maltrana, entrenador de natación en el Real Canoe Natación Club y entrenador personal.

Podría definirme como un entusiasta del deporte de la natación en primer lugar y entusiasta del deporte en todas sus expresiones para terminar. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de acompañar mi entusiasmo con la formación técnica más completa que existe en nuestro país hoy día.

Espero no haberos aburrido con mi presentación… ¿Por qué la natación? Hay un gran número de frases hechas acerca de la natación como “es el deporte más completo” o “me duele la espalda, mi médico me ha recomendado nadar”,… y así unas cuantas más.

Es cierto que la natación es el deporte más completo, porque se moviliza la mayor parte de los músculos del cuerpo.

Pero lo más importante es que esa acción muscular se realiza con el menor porcentaje de lesión que existe en el deporte, excluyendo al ajedrez claro. ¿Y por qué ocurre esto? Porque en natación no influye la fuerza de la gravedad, gracias a la fuerza de empuje del agua, y los apoyos y tracciones que se realizan se hacen en un medio menos denso que la tierra. Esto favorece la ausencia de lesiones en tendones y articulaciones, en contra de lo que ocurre, por ejemplo, con el impacto que sufren tobillos, rodillas o caderas al correr.

Otro de los mitos de la natación que es cierto “a medias” es seguir estrictamente las recomendaciones de los médicos. Esto es, “señora, si le duele la espalda, nade que le viene bien”. Cierto es que si sabemos colocar el cuerpo dentro del agua de forma adecuada hay una descarga de tensión en la columna porque se reduce su función como sostén del cuerpo. Además, fruto de esa correcta posición la parte central del cuerpo, más conocida como core, se mantiene trabajando en contracción de forma estática, descargando de este modo a la columna vertebral de tensiones innecesarias provocadas por malos hábitos posturales.

Y aunque lo más importante es mantener la salud y la autonomía física, la natación también es una poderosa herramienta para, de una forma amena, conseguir aumentar tu nivel de condición física.

El carácter aeróbico y ciclico (de repetición de un mismo gesto deportivo) provoca que la natación nos mejore fisiológicamente de la siguiente manera:

Aumenta el volumen sistólico, o sangre que el corazón es capaz de mandar al resto del cuerpo. Por tanto, el cuerpo recibe más sangre “rica en alimentos” tanto en reposo como durante el ejercicio. Otro gran efecto positivo de ese aumento es que el corazón disminuye su frecuencia de latido por minuto, “desgastando” a nuestro corazón lo menos posible.
Hay una mayor cantidad de capilares en toda la musculatura implicada en la natación. Por tanto, llega más oxigeno y nutrientes (glucógeno principalmente) hasta al último rincón de cada músculo.
Hay un mayor uso de las grasas por parte del cuerpo para conseguir energía cuando hacemos natación a intensidades moderadas o bajas.
En cuanto a las mejoras directas sobre el aumento de fuerza, es evidente que toda actividad que tiene por objeto la traslación del propio cuerpo, implica que los músculos sean capaces de soportar un gran número de esfuerzos con los mejores niveles de capacidad posible. Por tanto, la resistencia en toda la musculatura, sobre todo en las fibras de contracción lenta, aumentará significativamente.

Por último, pero no por ello menos importante, entramos brevemente en el aspecto psicológico. El aumento de autoestima y confianza en uno mismo aumenta de forma considerable por varias razones:

Aumenta tu sentimiento de competencia, porque ser capaz de nadar cada vez más distancia te hará sentir cada vez más competente.
Mejora tu autoimagen, ya que te verás más saludable y estéticamente más atractivo.
Se reduce la ansiedad, ya que el efecto catártico del deporte te provocará que inviertas las energías que te sobran en el deporte y no transformarlas potencialmente en pensamientos negativos o poco productivos.
Creo que son suficientes razones para no tardar ni un minuto más para comenzar con tu plan de entrenamientos. Seguro que no podrás abandonarlo una vez lo hayas comenzado. No te arrepentirás de iniciar esta aventura.

¡¡ACUÁTICOS SALUDOS!!

Alfonso Maltrana

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *